Comenzaremos este fantastico viaje recorriendo algunos de los monumentos mas emblemáticos y representativos de nuestra historia,una colección que reune la riqueza cultural y arquitectónica de nuestra Ciudad de México.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Palacio de Bellas Artes
El
Palacio de Bellas Artes, casa máxima de la expresión de la cultura del
país, considerado el teatro lírico más relevante de México, y el centro
más importante dedicado a las bellas artes en todas sus
manifestaciones.La Unesco lo declaró monumento artístico en 1987.
Fue encargado por el presidente mexicano Porfirio Díaz al final de su mandato con motivo de la celebración del Centenario del Inicio de la Independencia de México. Depende del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
Sorprende a propios y extraños por la fastuosidad de su arquitectura en la que se integran de manera armónica y elegante dos estilos, el Art Nouveau en su exterior con el Art Deco en el interior.
Algo importante de este recinto, son los murales realizados por artistas mexicanos como José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Jorge González Camarena, David Alfaros Siqueiros o Diego Rivera, dichos murales son un interesante legado del trabajo que realizaron durante su vida, los murales son de carácter sociaal y algunos hacen fuertes criticas. Visitar el Palacio de Bellas Artes y conocer estas obras plasmadas en los muros, es una lección viva de historia del arte mexicano.
La colección permanente del Museo de Bellas Artes se encuentra abierta de martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs. La entrada es libre a profesores, estudiantes y personas afiliadas al INAPAM con credencial. Para el resto del público tiene un costo aproximado de $35 pesos mexicanos. También puedes encontrar una cafetería y una tienda de libros con interesantes tomos sobre el arte mexicano, así como de artistas, diseñadores o arquitectos de otros países, además te ofrecen buenos recuerdos y fotografías que valen mucho la pena coleccionar
Fue encargado por el presidente mexicano Porfirio Díaz al final de su mandato con motivo de la celebración del Centenario del Inicio de la Independencia de México. Depende del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
Sorprende a propios y extraños por la fastuosidad de su arquitectura en la que se integran de manera armónica y elegante dos estilos, el Art Nouveau en su exterior con el Art Deco en el interior.
Algo importante de este recinto, son los murales realizados por artistas mexicanos como José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Jorge González Camarena, David Alfaros Siqueiros o Diego Rivera, dichos murales son un interesante legado del trabajo que realizaron durante su vida, los murales son de carácter sociaal y algunos hacen fuertes criticas. Visitar el Palacio de Bellas Artes y conocer estas obras plasmadas en los muros, es una lección viva de historia del arte mexicano.
La colección permanente del Museo de Bellas Artes se encuentra abierta de martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs. La entrada es libre a profesores, estudiantes y personas afiliadas al INAPAM con credencial. Para el resto del público tiene un costo aproximado de $35 pesos mexicanos. También puedes encontrar una cafetería y una tienda de libros con interesantes tomos sobre el arte mexicano, así como de artistas, diseñadores o arquitectos de otros países, además te ofrecen buenos recuerdos y fotografías que valen mucho la pena coleccionar
Hemicliclo a Juárez
Ubicado en la Alameda Central del Centro Histórico, sobre la Avenida Juárez, una de las más importantes arterias de la capital de México. Honra al ex presidente mexicano Benito Juárez, cuyos restos reposan en el Panteón de San Fernando.
Fue construido en 1910 por órdenes de Porfirio Díaz. Es obra del arquitecto Guillermo Heredia, y las esculturas del italiano Lanzaroni. Está edificado con mármol de Carrara. En su sitio, se albergaba el Kiosko Morisco, que fue trasladado a la Colonia Santa María la Ribera. La obra duró 45 días y tuvo un costo de 399 mil pesos.1
Fue inaugurado el 18 de septiembre de 1910, como parte de los
festejos del Centenario de la Independencia, en una ceremonia encabezada
por Porfirio Díaz, y la presencia de los embajadores de Estados Unidos, España, Argentina y Guatemala. El poeta Luis G. Urbina declamó un poema para la ocasión.
De estilo Neoclásico,
es semicircular, de fuerte inspiración griega, cuenta con doce columnas
de orden dórico, que soporta una estructura con entablamiento y friso
del mismo orden. A los costados tiene dos remates de urnas doradas.
Al centro tiene un conjunto escultórico, integrado por Benito Juárez
sedente, con dos alegorías: la Patria, que corona a Juárez con
laureles, en presencia de una segunda que representa a la Ley. En el
basamento tiene festones,
al centro otro conjunto escultórico que preside un águila republicana
con las alas abiertas, en un paramento, con grecas neoaztequistas, en el
que reposan dos leones.
En su cuerpo central, ostenta un medallón con laureles que enmarca la leyenda:
"Al Benemérito Benito Juárez. La Patria."
Museo Nacional de Arte
El Museo Nacional de
Arte se encuentra ubicado en el edificio que anteriormente era
conocido como Palacio de Comunicaciones. Esa obra fue construida
entre 1905 y 1911 por el arquitecto italiano Silvio Contri. Este
edificio por su vocación y monumentalidad debería reflejar la
fortaleza del régimen porfiriano que lo mandó construir. El edificio
es de estilo historicista ecléctico, muy usual en esa época,
resaltando la influencia del estilo renacentista en los niveles
inferiores. Los niveles superiores fueron decorados con columnas y
elementos neoclásicos que armonizan con las líneas un tanto más
austeras del vecino Palacio de Minería. Asimismo, el edificio fue
remetido para dejar en frente una plaza pública, la actual Plaza
Tolsá, que permitiera el lucimiento de los importantes edificios que
se encuentran a su alrededor. En el interior destaca la
majestuosidad del vestíbulo de entrada, integrado por varias columnas
con capitel corintio así como las escalinatas, realizadas en hierro
y que son rematadas en el techo con una hermosa pintura alegórica de
la paz.
El Museo Nacional de Arte,
alberga una rica colección de arte mexicano que abarca desde
el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XX. Gran parte
de las obras eran parte de la colección de la Academia de
San Carlos que para su mejor conservación y de acuerdo a su
temática, fueron distribuidas entre este museo, el Museo
Nacional de San Carlos y la Pinacoteca Virreinal. Entre las
obras del MUNAL (Museo Nacional de Arte) se encuentran
pinturas de Juan Correa, Miguel Cabrera, Eugenio Landesio y
la colección más grande de pinturas del destacado paisajista
mexicano, Jose María Velasco, entre otros.
Dirección:
Tacuba 8 (Plaza Tolsá)
Zona: Centro Histórico
Metro: Hidalgo, Juárez y Bellas Artes
Horario: Martes a domingo de 10:30 a 17:30. Domingos entrada libre.
Zona: Centro Histórico
Metro: Hidalgo, Juárez y Bellas Artes
Horario: Martes a domingo de 10:30 a 17:30. Domingos entrada libre.
Palacio de Minería
El Palacio de Minería de la Ciudad de México es una de las obras maestras de la arquitectura neoclásica en América, uno de los mejores ejemplos de esta corriente arquitectónica en este continente. Fue diseñado y construido entre 1797 y 1813 por el escultor y arquitecto español Manuel Tolsá,
como sede del Real Seminario de Minería (también conocido como Tribunal
de Minería) y a petición de su director, el conocido minerólogo Fausto Elhúyar.
Posteriormente albergó a otras instituciones como la Universidad
Nacional, la Escuela de Ingenieros, el Colegio de Minas y el Instituto
de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México. En la actualidad es un museo que pertenece a la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Se ubica en la calle de Tacuba frente a la Plaza Manuel Tolsá y frente a la estatua ecuestre de "El Caballito" (Carlos IV de España) esculpida también por el valenciano Manuel Tolsá.
Actualmente, el Palacio de Minería es la sede anual de la Feria Internacional de Libro y también es la sede del Museo Manuel Tolsá y de la exposición Instrumentos de Tortura y Pena Capital.
La historia de este Palacio se remonta a 1793 cuando el Real Colegio de Minas de la Nueva España
adquirió el predio donde ahora se asienta este edificio con la ayuda
del Segundo Conde de Revillagigedo, don Juan Vicete Güemes Pacheco y
Padilla, encargando el proyecto y la construcción del mismo al destacado
arquitecto Manuel Tolsa, también autor de la escultura ecuestre de
Carlos IV “El Caballito” así como de la última etapa de construcción de
la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.
El Palacio de Minería fue uno de los primeros edificios diseñados ex –
profeso para la enseñanza de la ingeniería y la metalurgia, situación
que adquiere mayor relevancia si recordamos que la minería era la
principal actividad económica de la Nueva España y unas de las principales Fuentes de riquezas del Imperio Español.
domingo, 26 de agosto de 2012
Monumento a la Independencia
La Columna de la Independencia es uno
de los grandes símbolos de nuestra nación y se encuentra ubicado en la
principal glorieta del Paseo de la Reforma, prácticamente al centro de lo
que fue el trazo original de ésta, que es la principal y más importante
avenida de la Ciudad de México.
El famoso arquitecto Antonio Rivas Mercado fue el autor del proyecto, mientras que el ingeniero Roberto Gayol realizó y dirigió la obra y el artista italiano Enrique Alciati se encargó de los grupos escultóricos.
La difícil cimentación de esta obra que requirió del hincado de 5000 pilotes de madera y algunos de concreto a fin de encontrar un estrato compacto de suelo granular hasta 25 metros de profundidad, estuvo a cargo de un grupo de técnicos mexicanos encabezados por los ingenieros Gonzalo Garita y Manuel Gorozpe.
El famoso arquitecto Antonio Rivas Mercado fue el autor del proyecto, mientras que el ingeniero Roberto Gayol realizó y dirigió la obra y el artista italiano Enrique Alciati se encargó de los grupos escultóricos.
La difícil cimentación de esta obra que requirió del hincado de 5000 pilotes de madera y algunos de concreto a fin de encontrar un estrato compacto de suelo granular hasta 25 metros de profundidad, estuvo a cargo de un grupo de técnicos mexicanos encabezados por los ingenieros Gonzalo Garita y Manuel Gorozpe.
La primera piedra de la construcción de esta obra se puso una vez
terminada la cimentación el día 2 de enero de 1902, hace ya más de 100
años, y la ceremonia fue encabezada por Porfirio Díaz, quién colocó dentro
de ella un cofre dorado con el acta y una serie de monedas de cuño
corriente de la época.
Es interesante realizar una visita guiada a
éste, el más importante monumento de la República, por conducto de la
Secretaría de Cultura del Gobierno del D.F., que organiza
y programa estas visitas.
La escultura que se encuentra en la cúspide de la columna y que conocemos
como el Ángel de la Independencia, representa la Victoria Alada y es obra
del escultor italiano Enrique Alciati, es de bronce con recubrimiento de
oro y mide 6.7 metros de altura y pesa 7 toneladas, en una mano sostiene
la corona de laurel símbolo de la victoria y en la otra una cadena con
eslabones rotos, símbolo de la terminación de la esclavitud impuesta
durante 3 siglos de dominio español.
No fue donada por ningún gobierno extranjero y se construyó con
recursos propios, salvo que Alciati llevó los modelos de yeso a Italia,
para hacer el vaciado en bronce a la "cera perdida" en Florencia, en los
Talleres Galli.
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